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Relájate y disfruta un poco de tu visita por mi sincero blog. Y ya después me cuentas...

7.12.13

PRIMER AMOR

Todo empezó una tarde en el patio del colegio mientras esperaba paciente a que aquella estridente sirena diera paso a la última de mis clases por ese día. Sentados en nuestro banco habitual, mis amigos y yo compartíamos risas, emociones y pequeñas historias de dudosa credibilidad durante aquellos efímeros minutos de libertinaje que nos regalaba el estricto horario que cumplíamos a diario. Todo estaba transcurriendo con normalidad hasta que algo interrumpió mi calma. Entre la joven multitud de aquel alborotado patio, mis ojos contemplaron un rostro que jamás habían visto, porque de haberlo hecho, estoy seguro de que hubiera permanecido en mi memoria. Me quedé totalmente paralizado por unos instantes, el suave movimiento del viento en aquella dorada cascada que nacía sobre su cabeza era hipnótico para mis sentidos. Su risa en la lejanía era música para mis oídos, la más bella sinfonía que éstos habían escuchado jamás. Por primera vez en mi vida dejé de ser el dueño de mi cuerpo y mente, ni tan siquiera un seis de enero por la mañana había conseguido provocar en mi aquel estado. Mis piernas declararon no tener el más mínimo interés en seguir ligadas a mi cuerpo, o al menos esa fue la explicación que encontré para el hecho de que cesaran en su funcionamiento. Mi estómago, en vez de alimentos, albergaba toda clase de animales expertos en organizar carreras por todo mi interior, contagiando con aquel espíritu deportista a mi corazón, que incrementó su ritmo hasta alcanzar niveles sobrehumanos. Mi somnoliento cerebro despertó con la alarma que anunciaba la última y más larga hora de mi jornada. Ese día, por primera vez en mis escasos años vividos, sentía rabia de regresar a mi casa y perder de vista a aquel ángel desterrado del cielo.
Los días volaban, y las noches no pasaban con la rapidez que yo hubiera deseado, gastaba  las horas nocturnas sentado en mi cama, y como un lobo, contemplaba La Luna hasta que mis persianas se cerraban.
Todas las mañanas me sentaba en el mismo sitio, esperando para verla, y en más de una ocasión, me armaba de valor para intercambiar miradas con ella, e incluso alguna vez fui capaz de dedicarle escasas palabras. Tras varias semanas, mis extrañas sensaciones se estabilizaron poco a poco, y ya era capaz de conciliar el sueño por las noches, pero aún recuerdo como un lunes, mi vida dio un vuelco. Por más que esperé sentado en aquel banco, ella no apareció. Supuse que estaba enferma y esperé día tras día a que volviera, pero nunca lo hizo. Entonces fue cuando mi corazón dejó de sumarse a la carrera y se quedó petrificado por su ausencia.
Investigué el porqué de su marcha, pregunté a las demás niñas con las que tanto reía ella cuando estaba aquí, y con lágrimas en los ojos me dijeron que ahora vivía en Madrid con su madre, porque sus padres ya no se querían como antes.

Y entonces pensé en el egoísmo de aquellos padres, que habían ignorado el hecho de dejarme con el dolor más malo de los dolores, el dolor del corazón. 

16.4.13

QUIERETE


Vuelven a ser las siete de la mañana, Laura seguía dormida entre sus suaves sábanas llenas de coloridos dibujos, esperando a que, una vez más, ese maldito aparato creado por el mismísimo diablo que descansa sobre su mesilla, volviera a arrebatarle sin piedad el único momento de las veinticuatro interminables horas de cada jornada en el que se sentía libre, sin cadenas en sus pies, manos o corazón, el único momento en el que la curva más bella de toda mujer alcanzaba su máximo esplendor.
Por desgracia, el principal verdugo de su autoestima, nunca fallaba, y esa mañana no iba a ser la excepción. Otra vez esa chirriante melodía asesina de sueños resonó por todo el cuarto aumentando por cada segundo su intensidad. Laura, pese a la resistencia que oponía su cerebro a ser devuelto a la realidad, salió de su nido de felicidad, y de un zarpazo, apagó aquel dichoso trasto. Una vez se hubo incorporado al mundo real, sentada en su cama, contemplaba aquello que, por malévola casualidad de la vida, era lo que más le hacía sufrir cada día, y sin embargo, lo primero que veía cada mañana y lo último que veía cada noche. Apretando fuerte el crucifijo que colgaba sobre su pecho, pensó en lo mal que se había portado Dios con ella y la de veces que lo había maldecido, pero segura estaba de que iría al cielo, porque si hizo a su hijo llevar una cruz tan pesada y acabar como acabó, a ella, que le había otorgado una cruz mil veces mayor, la acogería seguro en su paraíso celestial.
Le gustaba dejar pasar los minutos cada mañana hablándole y rogándole al espejo que todo fuera mentira, que aquella mujer casi adulta que veían sus ojos no era ella, pero este, en vez de darle la razón, siempre le respondía con su fiel reflejo, reflejo de una infancia entre burlas, reflejo de una cara rechoncha y cansada, harta de una sociedad cruel con aquellos que no entran en los cánones de belleza establecidos por empresas que solo piensas en su propio enriquecimiento sin importarles el bienestar de las personas, ya cansadas de ver en el cine y en sus televisores una pésima representación de la gente común.
Siempre era su tía, con la que vivía desde hacía diez años, la que le hacía salir de todos esos pensamientos vociferando su nombre desde la cocina y aclamándole que bajara a desayunar. Todavía recordaba el día en el que su tía fue a recogerla con lágrimas en los ojos diciéndole que sus padres se habían ido de viaje, y que pronto volverían, solo tenía que estar un par de días en su casa. Por desgracia, no fue así, sus padres nunca volvieron, y el par de días estimado, se había transformado ya en diez años. Ya no era una niña ingenua, sabía perfectamente cuál fue el destino de aquel viaje, por eso, mientras pasaba esos minutos de reflexión y autocompasión frente al espejo, los ojos de sus progenitores la miraban con cariño desde una foto situada en la esquina superior izquierda del mismo, quizás eso le daba fuerzas en algunas ocasiones, pero siempre tenía la sensación de que muy pronto los volvería a ver.
Su incansable tía seguía llamándola desde la primera planta de aquella inmensa casa, y no fue hasta la quinta llamada cuando por fin le respondió, alegando su ansia de cama.
Salió arrastrando los pies de su cuarto, dirección al baño, y otra vez, lo primero que vio al entrar fue su imagen y, abriendo el agua caliente, se acordaba entre dientes del genio que inventó los espejos y de su poca consideración con la gente que no le gustaba verse en ellos. El agua estaba hirviendo, pero a ella le daba igual, cada vez frotaba su cara con más fuerza, como si eso pudiera acabar con todos sus males. Viendo que con esto solo conseguía parecerse a un tomate, volvió a su cuarto de la misma forma con la que salió. Se desnudó, pero esta vez alejada de cualquier objeto que reflejara su figura, porque si poco le gustaba su cara, menos aún lo hacía su cuerpo.
Con cuidado, cogió la ropa que ya tenía preparada desde la noche anterior sobre el respaldo de su silla con ruedas, y comenzó a vestirse de nuevo. Un destello de felicidad iluminó su rostro cuando, al ponerse los pantalones, tuvo que apurar un botón más de su cinturón, y de repente se imaginó a ella misma comprando en los sitios donde lo hacían sus amigas, sin que su tía tuviera que llevarla a aquella tienda del centro en la que no se sentía tan acomplejada. Pero ni tan siquiera ese dulce detalle pudo alegrarle la mañana.
Como era habitual en su rutina diaria, una vez que ya se terminaba de vestir, comprobaba si tenía alguna notificación en las redes sociales, pero para no variar, ese día duró poco tiempo navegando por éstas, porque como todos los lunes, no podía soportar leer todos aquellos comentarios sobre impresionantes fiestas a las que nunca era invitada. Si le dolían los comentarios, más lo hacían las fotografías, en las que veía como empezaban a surgir parejas, algo de lo que ella dudaba mucho que llegara a conseguir algún día.
Normalmente, hubiera pasado por alto todas las reflexiones que le surgían durante ese rato para evitar enloquecer, pero no ese día, ese día ya estaba harta. Como una flecha, se dirigió a su mesita de noche impulsada por la rabia y el ansia por poner fin a su sufrimiento, cuando abrió el primer cajón, rebuscó entre aquellos papeles y pañuelos envueltos en lágrimas aquel objeto que le salvaría de su condena y acabaría por fin con esa vida de lamentos y soledad. Sus dedos hallaron al final del cajón aquello que con tanto interés buscaba; la navaja Suiza que su difunto abuelo le regaló por su duodécimo cumpleaños para que le ayudara en un futuro tanto como a él le ayudó durante su periodo militar, lo que él no sabía es que aquel instrumento que tanta vida le había dado, iba a servir como guillotina de su única nieta.
Con la mano temblorosa y cascadas nacientes de sus ojos, se acercó la cuchilla a su muñeca, apoyándola en el pequeño espacio que quedaba entre dos pulseras que llevaba consigo desde el día de su Primera Comunión. Mientras presionaba cada vez más,  salieron de su boca todas aquellas plegarias que había ido acumulando a lo largo de la estancia en su odiada vida terrenal, y en aquellos pocos segundos, a modo de diapositivas mentales, vio pasar año tras año desde que nació, pero ninguna de éstas fue capaz de frenarle en aquel ataque terrorista hacia sí misma.
Justo en el preciso instante en el que su piel iba a ceder ante aquella mortal decisión, una corta melodía polifónica rompió el silencio de la habitación. Sin alejar demasiado la navaja, Laura cogió su teléfono de encima de la mesita de noche, donde todavía se podía contemplar el  revuelto formado en aquel cajón entreabierto, y para su sorpresa, era un mensaje. No solía recibir mensajes, y cuando lo hacía, siempre era alguna compañía teleoperadora que había decidido que sería ventajoso para ella contratar los servicios que ofrecían y malgastar su dinero a cambio de que ellos pudieran estafarle desde el cariño, pero esa vez no fueron aquellos ladrones, esa vez era un mensaje en el que pudo leer: “¡Buenos días cariño! Espero que hayas dormido bien y recuerda que esta tarde tenemos entradas para el cine ¡no me falles! ¡Besos!”. Era Inma, su mejor amiga de la infancia, la persona con la que más conversaciones y mejores momentos había vivido, a pesar de que había pasado mucho desde la última vez que se vieron debido al tiempo que le ocupaban los estudios a ambas. ¿Cómo podía haber sido tan egoísta? Se iba a marchar sin despedirse y además, la iba a dejar sola en aquel cine que solían visitar el primer lunes de cada mes porque era el día en el que las entradas estaban reducidas de precio, le iba a abandonar después de tantos años y de todas las veces que aquel tesoro de la humanidad le había ayudado en los peores momentos de su vida. En ese preciso instante, Laura se dio cuenta que aunque a veces creamos que estamos solos en este inmenso y extraño mundo, y que no existe nada por lo que luchar ni nadie a quien le importe nuestra existencia, siempre aparece alguien que te demuestra lo contrario.
Lentamente, fue separando el arma blanca de su muñeca y aun conservando la sonrisa que de forma espontánea había aparecido en su cara, miraba la pantalla de su teléfono agradeciéndole a su amiga aquello que había hecho, porque aunque ella no lo supiera, le acababa de salvar la vida. Fue entonces cuando comprendió que no importa lo que digan los demás, no importa que sus cortas mentes no te respeten o no sean capaces de aceptarte tal y como eres, porque las personas que realmente te deben de importar son aquellas que en vez de piedras e insultos, lanzan palabras de comprensión ante problemas tan graves como el suyo. Si cada una de las personas, por llamarlas de alguna manera, que tanto le habían amargado, se hubieran comportado como Inma, esa mañana no se habría ni siquiera planteado coger el cuchillo, y no habría malgastado tantos años de su vida en esconderse de la realidad.
Con el corazón a mil por hora, consciente de lo que habría sido capaz de hacer hace unos segundos, cayó rendida en la cama, y brotaron de nuevo lágrimas de sus ojos, pero esta vez eran una mezcla de felicidad,  por haber recuperado las fuerzas para seguir batallando, y lástima, al pensar cuántas personas habrían perdido su vida por no recibir un mensaje que le abriera los ojos a tiempo. 

20.11.12

IMPERFECTO

Mírale, lleno por completo de imperfecciones, sueña cosas imposibles y no hace caso de los pequeños matices, que harían que todo su mundo cambiara, se ha perdido él solito en sus ideas, ya no sabe ni lo que piensa.
Mírale, siempre tan solitario, no uno, sino varios fueron sus amores y ahora todos sus dolores vienen del corazón. Decidió no volver a querer, pues él nunca fue amado, pero no sabe que siempre su mayor pecado fue no ver la realidad.
Mírale, con la careta de tipo duro, y el alma de niño, se esconde en su capullo por miedo al mundo de verdad. Quién le ha visto y quién le ve, hoy su universo, ya del revés, no encuentra la salida en el túnel, se está volviendo loco poco a poco, todos sus días son Lunes y cada semana es fin de mes.
Mírale, es la sombra de lo que fue, ya nada le motiva, no consigue emparejar sus rimas, ya no cuadran sus versos porque entrañan aquellos besos que tanto inspiraban a la tinta y al papel.
Déjalo ya, no lo mires más, quiérelo tal como, a pesar de que sabes, que ese no es él, ves sólo el esbozo de lo que algún día llegará a ser, así que de momento, quiérelo, acepta que él no es más que un simple reflejo, tápalo y no vuelvas jamás a mirarte en un maldito espejo.

13.9.12

PASADO, PRESENTE Y FUTURO

Las nubes se mueven, el viento se encarga de que las hojas cambien y vuelen. El mundo no para, ni mucho menos las balas, bailando con el aire, cual dos enamorados en una balada. No existe la monotonía, cada día es diferente, ni tan siquiera existe eso que llamamos "presente", lo que dices pasó, lo que piensas, pasará, entonces...¿a qué llamamos "presente" en realidad?.
Vivimos en pasado, pensando en futuro, cuando hay luz no la disfrutamos, pero después nos quejamos de lo oscuro. Pasamos nuestro pasado, llegamos a nuestro futuro, y solo pensamos, que de haber plantado semillas en el pasado, tendríamos frutos ahora en el futuro.
Si no quieres mirar al pasado con aire melancólico y ojos encharcados, disfruta el momento como si no volviera a haber ninguno, sin importar si es pasado, presente o futuro.

16.6.12

CHISPA DE VIDA

Piedras caen del cielo, nubes de polvo ensucian mi pelo. No hay demonios bajo tierra, ya que todos están en vida, no hay ángeles volando, solo rayos acelerando sus caídas. ¿dónde están los dulces cantos? Solo suenan ya voces marchitas por la calle de mis sueños, por la alameda de mi vida. No siento ya mi cuerpo buscando la salida, solo afloran mis tormentos y me persiguen pesadillas. Ya no soy aquella oveja, refugiada en un rebaño, solo soy aquella arruga maltratada por lo años. Dejo de cantarle a los placeres, me centro solo en las heridas, pierden importancia mis bienes, y aún más si cabe, el sentido de la vida.
Pero entre toda la niebla espesa y pronunciada, aparece poco a poco la luz blanca de la mañana, esa que da esperanza, esa que todo mal cura, a ella nos agarramos cuando todo está a oscuras...
Ya se que la vida, en general es dura, aunque haya calma, la tormenta más dura, pero no quieras tocar el fondo con tus manos, defiéndete ante ella cual Espartano y no esperes que aclare el cielo, mientras lloras contando desdichas y lamentos, sal a la calle con más fuerza que un toro, buscando un sorbo de luz que traiga consigo la alegría, la esperanza de cambiarlo todo, sin que nadie nos diga que algo es imposible, por que todo es posible aunque sea de locos. Ya verás que el tormento que te acecha, muy pronto pierde la partida, solo tienes que encontrar una chispa que te de la vida.

5.5.12

ME FALTAN PALABRAS

Me propuse escribirte algo bonito, algo sincero e inaudito, busqué en mi memoria recuerdos reales, pero el Sol se los llevó, cual agua en ventanales.  Mirando al cielo, contemplando aquella estrella que en su día tuvo celos, recordé tu cara, volví a imaginar tu bella mirada, tan dulce y penetrante como siempre, tan limpia y dueña del amor de tanta gente. Imaginé de nuevo tu sonrisa, tan perfecta y blanca, más cuando te entra la risa, y al pensar   en las cortinas doradas que adornaban tu cara, recordé que si tu cuerpo alegraba, más lo hacía tu vida alocada.
Me sentí afortunado al encontrar tu foto bajo mi almohada, dándome cuenta de que había muchas palabras que faltaban, eras aún más perfecta, eras aún más divina, eras un ángel caído, dueña de mi rima y poseedora de mi vida.
No se cómo he seguido vivo sin ti, no tengo idea de que más puedo decir, si cada palabra que digo ensalza tu figura, cada historia que recuerdo, una herida me cura. Espero que mis pocas palabras te llenen, que por lo menos sepas, quién todavía te quiere.

23.4.12

TE ESPERARÉ

No importará el lugar, no importará el camino, no haré caso al tiempo, siempre que esté contigo. La distancia y sus caprichos, para mi no serán relevantes, yo te quiero y haré lo que sea para demostrarte, que mi corazón late con tu aliento, y si lejos estás, yo ya ni lo siento. Que tu sangre corre por mis venas, sin ella en mi vida, solo hay penas.
Cuando te sientas sola y desamparada, lanza un beso al aire, que seguro llega a mi ventana. Cuando te sientas triste y deprimida, piensa en lo que pasamos, seguro caes dormida. Si cada noche miro al cielo y noto tu presencia, no es que esté loco, es que borro tu ausencia.
Espero con ansia nuestro reencuentro, pues todavía tengo marcada tu partida, siempre marcado en mi recuerdo, quedará aquella sonrisa deprimida, aquella profunda y triste despedida. Aunque en el fondo tengo miedo, reluce mi esperanza, de volver a sentir tu pelo, que con su aroma me embriaga. En nuestro próximo encuentro, te juro regalarte, un cacho de mi alma, para que contigo puedas llevarte. Te prometo que te esperaré toda la vida, nunca serás una batalla perdida.

5.4.12

MIEDO

Un momento especial, esa luz sobrenatural que aparece en mis pupilas viéndote llegar. Ese momento melódico de las agujas que paran de su tic tac. El tiempo, caprichoso a la par que juguetón, no se aclara conmigo; las horas contigo son segundos, los segundos sin ti son castigos.
Entonces pienso, ¿te digo algo o me escondo en silencio? ¿Te cuento mis sueños o te enseño mis versos?. Qué más da, si por valiente me acerco, por miedo me callo. Por miedo a perderte, por miedo a asustarte, por miedo de romper ese vínculo especial de tanto quererte. Pero, ¿tendrán razón mis temores? ¿serán verdad mis sospechas? Nunca se sabe si se habla de amores, jamás lo lograré afirmar con certeza.
Quizás algún día, sea valiente cual guerrero, me acercaré decidido para mostrar lo mucho que te quiero. En ese momento, te ruego no me mates, si callas comprenderé, lo nuestro no podrá ser, y le daré la razón a él, al que en principio me frenó, pues tendré que afirmar; mi miedo tenía razón.
Pero hasta ese día, mantendré la esperanza, seguiré con mi miedo, esperaré paciente a escucharte a ti primero, pues tal vez, seas más guerrera que yo, y quizás pensemos igual los dos.

25.3.12

SOLEDAD

Cae la noche una vez más, El Sol ha decidido dejarse llevar por sus sueños, La Luna, entre las estrellas asoma, el viento aumenta, rozando mi piel, siento un suave cosquilleo que ronda todo mi cuerpo...el agua, poco a poco, me va curando las heridas invisibles a simple vista.
Entonces miro a mi alrededor y no veo a nadie, me siento solo, una vez más, nadie me acompaña. Qué más da, ya uno se acostumbra. Quizás el camino se haga más largo estando solo, quizás necesite compañía en esta mía travesía, pero, de momento, no me ha ido tan mal.
Dicen también que la mala compañera es aún peor que la soledad, y en lo que llevo andado, lo he podido comprobar, y de todas compañías que hube tenido, fue una la que duró más, y es que ella nunca me abandona, siempre vuelve, mi soledad.

16.3.12

ELLA

Tres mil veces le habré mirado a los ojos, tres mil noches habré pasado en vela por su culpa, por su mirada, por esa forma tan especial de sonreír que tiene, porque no hay pintor en el mundo capaz de copiar su belleza sobre un lienzo, porque es la maravilla que falta en la lista. Tal vez sea por esas razones, tal vez haya muchas más, pero yo solo necesito una razón; porque es ella. Porque no necesito a nadie más para ser feliz, y porque, solo ella me da la energía y la fuerza que recibo cada mañana para saltar de la cama y la única que me da esa chispa de la vida que tanto me cuesta conseguir algunas veces, y tanto escasea si la distancia se encapricha y nos separa.

27.2.12

MARIPOSAS

Mariposas...¿Qué significan esas mariposas? Será amor...serán los nervios de lo desconocido, ¿quién sabe? No es la primera vez que las siento... ya se han pasado antes por mi cuerpo, y casi nunca supe interpretarlas. Seguramente esta vez no será diferente, se acabarán yendo, para después volver a volver, siempre lo hacen, y es que parece que les he gustado, ¿no conocéis a otro pobre amargado?¿no tenéis otro lugar al que ir? No, siempre vienen a mí. Las primeras veces, las recibí con cariño, es más, solo era un niño, pero el tiempo y las heridas hicieron que ya no las quisiera. Yo creo que no es por su culpa, soy yo, que no las entiendo, nunca se si están fuera o dentro, nunca se si van de verdad o en broma... Siempre me tiran, pero a veces no hay agua, y ahí me quedo, solo, malherido, con rasguños internos y apariencia sana. Como siempre. Pero esta vez no, será diferente, no pienso dejarles que me manipulen la mente. Con ellas dentro no pienso, no vivo, no soy. Conseguiré ser más fuerte por una vez, o por lo menos, lo intentaré...

7.2.12

MI BLOG

Siempre quise escribir un blog para compartir con todo el mundo mis desahogos personales. Quizás te sientas identificad@ con alguno de ellas, o quizás no...pero yo me quedo más agusto.